Situación de la economía del dato en España y Europa

10/03/2026

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La economía del dato avanza con fuerza en Europa y España, convirtiéndose en un eje estratégico para impulsar la innovación, la competitividad y el desarrollo digital. En un contexto en el que la información se ha convertido en un recurso esencial, gobierno y empresas están acelerando la creación de ecosistemas que permitan aprovechar todo su valor y afrontar los retos de interoperabilidad, soberanía digital y talento especializado. Entender cómo evoluciona este nuevo modelo económico resulta clave para anticipar oportunidades y prepararse para un futuro en el que los datos serán un motor de crecimiento decisivo.

La economía del dato se ha convertido en uno de los pilares de la transformación digital. En un contexto donde la información es el nuevo recurso estratégico, Europa y España están acelerando la creación de ecosistemas que permitan aprovechar el valor de los datos para impulsar la innovación, la competitividad y la soberanía digital. Según estudios europeos, el mercado del dato podría superar los 150.000 millones de euros en 2030, consolidándose como motor económico clave.

Sin embargo, si no estás familiarizado con el concepto, puede que no sepas qué es la economía del dato. Por economía del dato entendemos el conjunto de actividades que generan valor a partir de la recopilación, procesamiento y uso de los datos. No se trata únicamente de una tecnología, sino que estamos hablando de un cambio cultural y organizativo que impacta a sectores como la salud, la industria, la movilidad o el sector agroalimentario.

Pero ¿qué papel está desarrollando esta economía del dato en Europa y en España? Europa está construyendo una economía del dato sobre tres pilares fundamentales: soberanía digital, interoperabilidad y confianza. En este sentido, el objetivo principal es que los datos generados en Europa se utilicen para impulsar la innovación sin depender de actores externos. 

Además, la Estrategia Europea de Datos, presentada el 19 de noviembre de 2025, se ha convertido en el marco político clave para garantizar un mercado único de datos en la Unión Europea. Su propósito es asegurar que tanto datos personales como no personales puedan circular libremente de forma segura, promoviendo la innovación y permitiendo el desarrollo de servicios digitales avanzados. Esta estrategia refuerza la soberanía digital europea y establece normas comunes para impulsar un ecosistema basado en la confianza, la interoperabilidad y el uso responsable de la información. La creación de espacios europeos comunes de datos es uno de sus pilares centrales, ya que permite que administraciones, empresas y ciudadanía compartan y reutilicen datos con mayores garantías y beneficios sociales y económicos.

Dentro de esta estrategia, la Comisión Europea destaca la importancia de facilitar la compartición de datos en sectores estratégicos como la salud, la energía, la agricultura o la movilidad mediante los European Data Spaces. Estos espacios impulsarán aplicaciones de inteligencia artificial más robustas, mejorarán la toma de decisiones y favorecerán la aparición de nuevos modelos de negocio basados en datos de alta calidad. Asimismo, uno de los objetivos clave es facilitar el acceso y uso de datos por parte de las pymes, reduciendo barreras técnicas y regulatorias, fortaleciendo así la competitividad del tejido empresarial europeo.

Según el European Data Market Study 2024-2026, el valor del mercado europeo del dato alcanzaría los 150.000 millones de euros en 2030, con más de 10 millones de profesionales trabajando en este ámbito. Este crecimiento se enmarca bajo un marco regulatorio europeo que actúa como referencia normativa para la configuración del mercado del dato, articulado a través de las principales iniciativas regulatorias:

  • Data Act: regula el acceso y uso de datos industriales y personales, fomentando la transparencia y la competencia.

  • European Data Spaces: espacios sectoriales de salud, energía o movilidad, que permiten compartir datos entre empresas y administraciones de forma segura.

  • Data Governance Act: establece normas para la reutilización de datos públicos y privados según principios éticos.

 

En este contexto, Europa afronta diversos retos para consolidar un mercado del dato competitivo. Entre ellos destacan la fragmentación normativa y operativa entre estados miembros, la necesidad de infraestructuras digitales robustas para el almacenamiento y procesamiento de datos, y la escasez de talento especializado en análisis, gestión y gobernanza del dato.

Al mismo tiempo, este escenario abre importantes oportunidades. El desarrollo del mercado del dato puede favorecer la creación de nuevos modelos de negocio basados en datos, impulsar la innovación en sectores estratégicos como la salud, la energía o el transporte, y fortalecer la colaboración público-privada en proyectos de ámbito europeo.

Además, Europa busca diferencias de otros modelos globales, como los de Estados Unidos y China, mediante un enfoque centrado en la protección de los derechos fundamentales, la gobernanza responsable del dato y la soberanía digital. Este modelo pretende reforzar la confianza de ciudadanos y empresas, elemento clave para el desarrollo sostenible del ecosistema europeo del dato.

Situación en España

Y, ¿qué está pasando en España? Nuestro país está acelerando su transición hacia una economía del dato, impulsando iniciativas públicas y privadas que favorecen el uso estratégico de la información en todos los sectores. Además, participa activamente en los European Data Spaces, especialmente en sectores donde cuenta con una gran ventaja competitiva como la salud, la agroalimentación o el turismo, reforzando así su integración en el ecosistema europeo del dato. Entre las iniciativas más relevantes destacan:

  • Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y el Plan España Digital 2026, que incluyen medidas para fomentar el uso de datos en empresas y administraciones.

  • Creación de hubs de innovación y centros de datos para impulsar la colaboración entre pymes, grandes empresas y organismos públicos.

  • Iniciativas que aprovechan el análisis y la explotación de datos para mejorar la experiencia del usuario, optimizar la gestión de los servicios y aumentar la eficiencia operativa.

De aquí a 2030 se prevé que la economía del dato se consolide como uno de los motores de crecimiento más relevantes en Europa, con un impacto directo en la productividad y en la creación de empleo cualificado. Para lograrlo, será imprescindible avanzar en aspectos clave como la regulación, la ética, la interoperabilidad y la capacitación de talento, garantizando un desarrollo sostenible, seguro y competitivo del ecosistema del dato.

Los datos ya forman parte de nuestra vida diaria y su influencia en la economía será cada vez mayor. España y Europa cuentan con los elementos necesarios para ocupar una posición de liderazgo en este ámbito, pero alcanzar ese potencial dependerá de la inversión en talento, la cooperación público-privada y la capacidad de transformar estas oportunidades en realidades tangibles y ampliamente conocidas.

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