31/03/2026
31/03/2026
Los datos se han convertido en el motor de la innovación, pero su verdadero potencial surge cuando se comparten de forma segura y responsable. La revolución de los datos compartidos no consiste en abrirlo todo, sino en crear ecosistemas donde organizaciones colaboran bajo reglas claras, garantizando la privacidad y generando valor para la sociedad. ¿Quieres saber cómo funciona y por qué está transformando sectores como la salud, la movilidad o la sostenibilidad?
De media, cada día se diagnostican, aproximadamente, unos 767 casos de cáncer en España. ¿Y si estos datos compartidos pudieran ayudarnos a mejorar el tiempo de diagnóstico y el tratamiento para todos estos pacientes?
En este contexto, los datos compartidos son una herramienta poderosa para avanzar en la atención médica, la prevención de enfermedades y la mejora de procesos en múltiples sectores.
Los datos compartidos son aquellos que una entidad decide poner a disposición de otra de manera voluntaria y controlada —como socios, proveedores o instituciones públicas y privadas— bajo acuerdos específicos que regulan su uso, acceso y protección.
A diferencia de los datos abiertos, que las administraciones públicas publican para su uso libre por cualquier persona sin restricciones significativas, los datos compartidos no son públicos por defecto: su acceso está limitado a actores concretos y sujeto a reglas previamente definidas (contractuales, técnicas y organizativas).
En el contexto de los espacios de datos, esta compartición se realiza de forma gobernada, segura e interoperable, permitiendo que cada organización mantenga la soberanía sobre sus datos mientras los pone en valor en colaboración con otros actores.
Vivimos en una sociedad donde los datos son el motor de la innovación. Tecnologías como la inteligencia artificial, necesita grandes volúmenes de datos para generar conocimiento y ofrecer soluciones avanzadas. En este contexto, compartir datos permite:
Generar valor conjunto entre organizaciones (públicas y privadas)
Desarrollar nuevos servicios basados en la combinación de datos
Mejorar la toma de decisiones gracias a una visión más completa
Impulsar la innovación entre sectores como la movilidad, la energía o la salud
Mantener el control y la confidencialidad
La Unión Europea está impulsando la creación de un mercado único de datos, en el que empresas, administraciones públicas y ciudadanos puedan utilizar información, tanto personal como no personal, de forma segura y con confianza.
En este marco surgen los espacios de datos, ecosistemas donde se comparten datos de forma controlada. En el Centro de Referencia de Espacios de Datos trabajamos en la creación y difusión de estos espacios en sectores como sanidad, agricultura, movilidad y sostenibilidad.
Como ocurre con cualquier transformación importante, este nuevo modelo también plantea desafíos. El más importante es la protección de la privacidad, ya que muchos datos pueden ser sensibles y deben tratarse con especial cuidado.
Por eso, en este nuevo ecosistema hay una idea clave: quien comparte los datos nunca pierde el control sobre ellos. Las organizaciones deciden qué datos comparten, con quién y para qué. Todo se hace de forma voluntaria, bajo reglas claras y con mecanismos de gobernanza que garantizan la seguridad, la confianza y la llamada soberanía del dato.
En definitiva, se trata se compartir datos, pero de hacerlo bien, es decir, con control, garantías y generando valor para todos.
Para reforzar la seguridad y la confianza en los espacios de datos, en España se ha desarrollado la Especificación UNE 0087:2025, que establece un marco común de referencia para su definición y caracterización.
Esta especificación no indica cómo construir técnicamente un espacio de datos, sino que define los principios, capacidades y elementos que deben estar presentes para que pueda considerarse interoperable, confiable y alineado con el ecosistema europeo.
Entre los aspectos clave que aborda destacan:
Interoperabilidad, en sus distintas dimensiones (legal, organizativa, semántica y técnica)
Gobernanza, que define roles básicos, responsabilidades y reglas de funcionamiento
Generación de valor, como objetivo fundamental de estos ecosistemas
Gracias a este marco, las organizaciones disponen de una referencia común que facilita la confianza, la alineación entre actores y el desarrollo de iniciativas coherentes en la economía del dato.
Hoy en día, compartir datos se ha convertido en una capacidad estratégica clave para organizaciones públicas y privadas. Los espacios de datos permiten que múltiples actores colaboren de forma estructurada, compartiendo información bajo principios de soberanía, seguridad, e interoperabilidad.
La transformación digital no se basa únicamente en disponer de datos, sino en la capacidad de conectarlos, combinarlos y utilizarlos de forma confiable para generar valor.
Este nuevo enfoque está redefiniendo la colaboración entre empresas, administraciones públicas y ciudadanía, habilitando modelos más abiertos, interoperables y orientados al dato.
¿Estás preparado para formar parte de esta transformación? Porque el futuro se construye compartiendo.