La economía del dato se construye tanto con tecnología como con personas capaces de comprender, gestionar, proteger, analizar y compartir datos de forma responsable.
Contar con talento especializado resulta clave para que las organizaciones aprovechen el valor de la información. Se necesitan perfiles técnicos, jurídicos, organizativos y de negocio que trabajen de forma coordinada y conviertan los datos en conocimiento útil, innovación y mejores decisiones. Desde el CRED se impulsa el desarrollo de competencias profesionales que ayuden a consolidar un ecosistema más maduro, colaborativo y sostenible en torno al dato.
Trabajar en la economía del dato exige comprender todo el ciclo de vida de la información: cómo se genera, cómo se gestiona, cómo se protege, cómo se comparte y cómo se transforma en valor.
Las organizaciones necesitan profesionales capaces de identificar problemas reales, definir casos de uso, mejorar la calidad de los datos, aplicar la normativa, evaluar riesgos, medir resultados y asegurar que las iniciativas basadas en datos producen impacto.
La inteligencia artificial aumenta la necesidad de talento especializado en datos. No basta con desarrollar modelos: es necesario saber qué datos se utilizan, sin son adecuados, si están documentados y si pueden generar sesgos.
Por eso, son cada vez más importantes los perfiles capaces de trabajar en calidad del dato, evaluación de sesgos, trazabilidad, explicabilidad, ética seguridad y supervisión de sistemas basados en IA.
El talento en datos va más allá de los perfiles especializados. Resulta clave que directivos, responsables públicos, equipos de negocio y profesionales de distintos ámbitos comprendan el valor del dato y lo integren en su trabajo diario.
Crear una cultura del dato implica incorporarlo a la toma de decisiones, reforzar la colaboración entre equipos y orientar el uso de la información hacia resultados concretos
La economía del dato evoluciona con rapidez, con la aparición constante de nuevas herramientas, modelos de intercambio, requisitos regulatorios y usos de la inteligencia artificial.
La formación continua resulta clave en este contexto. Universidades, centros de formación, empresas y administraciones desempeñan un papel fundamental en la actualización de capacidades, la creación de itinerarios profesionales y la incorporación de nuevos Persiles al ecosistema del dato.
Dentro de la economía del dato, los espacios de datos requieren capacidades específicas para diseñar, gestionar y participar en entornos de intercambio confiables e interoperables.
Para apoyar a las organizaciones en este proceso, el CRED pone a disposición del ecosistema el Catálogo de Competencias Profesionales en Espacios de Datos, una referencia práctica que ayuda a identificar las capacidades necesarias en ámbitos como negocio, gobernanza, normativa o tecnología.