La economía del dato se apoya en una base tecnológica sólida. El intercambio, el procesamiento y la reutilización de los datos requieren infraestructuras adecuadas, soluciones técnicas, estándares y servicios cloud, capacidades de interoperabilidad y entornos seguros.
La industria tecnológica tiene un papel clave en este contexto. Desarrolla las herramientas que permiten a empresas y administraciones gestionar sus datos, conectar con otros actores, crear nuevos servicios y aprovechar tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
Impulsar una industria tecnológica vinculada al dato refuerza la capacidad de España para innovar, competir y desarrollar soluciones digitales confiables, sostenible y alineadas con los valores europeos.
Impulsar una industria tecnológica vinculada al dato significa reforzar la capacidad de España para innovar, competir y construir soluciones digitales confiables, sostenibles y alineadas con los valores europeos.
La tecnología facilita que los datos sean más fáciles de encontrar, comprender, compartir y reutilizar.
Incluye soluciones para catalogarlos, asegurar su calidad, proteger la información, gestionar los permisos de acceso, mantener la trazabilidad y permitir la interoperabilidad entre organizaciones. Esta base resulta clave para que la economía del dato pueda crecer con garantías.
La colaboración entre organizaciones requiere que sus sistemas puedan entenderse. La interoperabilidad permite que los datos circulen de forma ordenada, con reglas comunes y sin generar dependencias innecesarias.
La confianza juega un papel fundamental en el sentido de que las organizaciones necesitan tener claro quién accede a sus datos, con qué finalidad, en qué condiciones y con qué garantías técnicas y jurídicas.
Los servicios cloud, los centros de datos y las capacidades de procesamiento forman parte de las infraestructuras clave para almacenar, gestionar y aprovechar los datos de forma eficiente.
Su desarrollo avanza con criterios de seguridad, sostenibilidad, resiliencia y control sobre la información. Estas capacidades permiten a empresas y administraciones desplegar servicios digitales avanzados y participar en ecosistemas de datos con mayores garantías.
La economía del dato impulsa el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas, como plataformas de intercambio, conectores, herramientas de calidad del dato, soluciones de privacidad, servicios de análisis, modelos de inteligencia artificial o sistemas de gobernanza.
El CRED contribuye a dinamizar este entorno a través de referencias, marcos y recursos que facilitan que las organizaciones avancen con mayor seguridad.