El proyecto Network as a Sensor (NwaaS), liderado por Vodafone, tiene como objetivo convertir la red de telefonía móvil en una potente herramienta para medir la lluvia con una precisión extraordinaria. Debido al cambio climático y al aumento de las inundaciones repentinas, esta iniciativa utiliza la infraestructura de antenas ya desplegada para vigilar el clima en tiempo real. La gran ventaja de esta solución es su proximidad y detalle: mientras que las estaciones meteorológicas tradicionales son escasas, la enorme densidad de antenas de telefonía permite obtener datos mucho más localizados, llegando incluso a zonas donde hoy no hay sensores. Esto facilita la creación de sistemas de alerta temprana más eficaces, ayudando a las autoridades y servicios de emergencia a reaccionar antes para proteger vidas e infraestructuras ante desastres naturales.