La mayoría de las empresas- sea cual sea su tamaño o sector- ya generan y almacenan grandes cantidades de información. Esta gestión interna es importante, pero tiene un límite: si los datos no se comparten de forma estratégica, gran parte de su potencial se queda sin aprovechar.
Aquí es donde entran en juego los espacios de datos, una forma de colaboración que va mucho más allá del almacenamiento o la gestión tradicional. Estos espacios permiten que varias organizaciones del mismo ámbito compartan información de manera segura, manteniendo siempre el control sobre sus datos. Gracias a ello pueden mejorar procesos, anticipar necesidades, crear nuevos servicios y enriquecer sus análisis. En este post te contamos cómo funciona esta iniciativa y qué pasos debes seguir para solicitar el Kit Espacios de Datos.